Tuesday, October 21, 2014

A red dress for a saturday.


A year ago or so I had this beautiful dress at El Ganso, but I had set it up now. The truth is that its premiere could not had been in a better city and better company ... stay tuned for my adventures in Warsaw that day, everything imaginable happened to us!

Hace un año más o menos que tenía este precioso vestido de El Ganso, pero no me lo había puesto hasta ahora. La verdad es que no podía estrenarlo en mejor ciudad y en mejor compañía... estad atentos a mis aventuras en Varsovia ése día, ¡nos pasó de todo lo imaginable!



 Dress - El Ganso (old)
Socks - Topshop (old)
Shoes - Dr. Martens 
Necklace & hairpins - Madame Chocolat
Bag - Morgan
Glasses - Mister Spex

 

Sunday, October 19, 2014

Back to Warsaw: around the Stare Miasto and the University Library


During my second day in Warsaw we were walking through the old town (stare miasto), where is one of my favorite sculptures ever: Warsaw's Mermaid. I wrote about her last time I was in Warsaw. We also walked on the Barbican and then took a walk along the river.
 
Durante mi segundo día en Varsovia estuvimos paseando por el casco antiguo de la ciudad (el stare miasto), donde se encuentra una de mis esculturas favoritas: la Sirena de Varsovia. Os hablé de ella la otra vez que estuve en Varsovia. También caminamos sobre la barbacana y luego dimos un paseo por la orilla del río.  










In my previous post I showed you a part of the Warsaw University Library; today I'll do a broader portrait of the place, as it's wonderful. The building was designed by the same architect of the Supreme Court, and like in that building, the roof is a beautiful garden full of nature, which gives fresh air to the urban structure.
 
Inside the building, the ceilings are huge windows where the sun shines even at this time of year, providing natural light and a great sense of space. I found lovely, really.
 
En mi anterior post os mostraba parte de la Biblioteca Universitaria de Varsovia; hoy os hago un retrato más amplio del lugar. El edificio fue diseñado por el mismo arquitecto de El Tribunal Supremo, y al igual que éste, su tejado es un precioso jardín lleno de naturaleza, la cual da un respiro a la estructura urbana.  

En su interior, los techos son enormes cristaleras por donde aún entra el sol en esta época del año, dotando al edificio de luz natural y de una gran sensación de espacio. Me pareció precioso, la verdad. 








That night, we went with the gang to take a few cocktails at a fairly new restaurant in the city center called Zamieszanie. They prepared and served drinks in cute bottles; some of them very strange. I tried one cocktail made ​​with beet juice, which was delicious; and another mixed with gin, beer, champagne and ginger.

After the cocktail bar, we went to the Voodoo Club, on the outskirts of the city, where they performed a themed 90s party... we danced until very late and we had a blast!
 
Esa noche, quedamos toda la pandilla para tomar unos cocktails en un local bastante nuevo llamado Zamieszanie, en el centro de la ciudad. Servían bebidas ya preparadas y embotelladas en preciosas botellitas; algunas de ellas muy extrañas. Probé una realizada con zumo de remolacha, que estaba deliciosa; y otra que mezclaba ginebra, cerveza, gengibre y creo que champagne.

Después de la cocktelería, nos fuimos al
Voodoo Club, en la periferia de la ciudad, donde realizaban una fiesta de temática de los años 90... ¡bailamos hasta muy tarde y nos lo pasamos genial!
 





 

Pájaros muertos

Herman van Vollenhoven, 1625,

Hay momentos en tu vida en los cuales quieres, sencillamente, pintarlo todo de negro y dejar que esa oscuridad te engulla. Momentos en los que no te importa lo que sucede a tu alrededor. Por ti, como si se abren las puertas del infierno y aparecen los cuatro Jinetes del Apocalipsis, te la pela.

Suelen ser momentos tras una decepción muy grande con el mundo (y el mundo puede ser una, varias personas, o incluso uno mismo). Sólo quieres meterte en tu cueva, poner un disco en modo repetición y quedarte allí, escuchando ésa música hipnótica que, a ratos, es lo único que te llena. Y a veces ni eso, pero sigues escuchando ésa canción, repitiendo su letra como un mantra capaz de aplacarte.

A ratos, asomas la cabeza fuera de tu cueva, para ver qué pasa por ahí; pero normalmente regresas a tu oscuridad a seguir escuchando ésa canción, hasta que sus notas se clavan en tu cerebro y sus palabras pierden sentido de tanto escucharla.

Antes pensaba que este tipo de comportamiento o sentimiento no era positivo. Al menos es como la sociedad nos hacía creer que era. Mirad a Kurt Cobain (icono de mi generación y mártir de la misma), qué mal acabó tras estar X tiempo solo y deprimido en casa. Es un ejemplo recurrente que han utilizado conmigo en alguna ocasión, para darme a entender que ése comportamiento no es el apropiado.

Pero, ¿sabéis qué? Que le jodan. Que le jodan al mundo. No tiene nada de malo recluirte y pasar de la humanidad el tiempo que te dé la real gana, hasta que tú quieras. Si es lo que sientes que tienes ganas de hacer, hazlo. Nadie tiene que juzgarte por ello, o decirte lo que debes hacer. Eres tú contigo mismo, y nada más; necesitas salir del mundo que te rodea porque te da arcadas, y no por ello eres un asocial o algo por el estilo. La gente que realmente te quiere y ha pasado por esa sensación te entenderá, y ni siquiera te harán preguntas que no tienes ganas de contestar.

A veces las normas que nos ha impuesto nuestra sociedad dan un poco de asco, ya que crean prejuicios e ideas que no pueden aplicarse a todo el mundo. No somos clones, no somos todos iguales; la globalización pretende convertirnos a todos en muñecos producidos en serie, con vidas similares y con un ritmo marcado en nuestras acciones.

Pues no. Que le jodan. Me da absolutamente igual lo que cualquiera pueda pensar porque sencillamente no me apetece salir como antes, vestirme como antes o bailar la música de siempre. Para éso, me encierro en mi cueva y me pongo mi canción hasta que se desgaste. Prefiero éso a aguantar una más y reventar, y acabar como los pájaros muertos del cuadro de van Vollenhoven.

Tuesday, October 14, 2014

Red leaves at the Warsaw University Library (Biblioteka Uniwersytecka w Warszawie)


One of the things I most like about autumn (and I certainly could enjoy in Warsaw) are the shades of the landscapes. I love watching the leaves turn reddish or brown, drying in the sun before falling. I think it's one of the most enchanting phenomena of nature.

Una de las cosas que más me gusta del otoño (y de la que sin duda pude disfrutar en Varsovia) es las tonalidades que toma el paisaje. Me encanta ver cómo las hojas toman un color rojizo o marrón, secándose al sol antes de caerse. Creo que es uno de los fenómenos con más encanto de la naturaleza.  

 

  
While I was in Warsaw I had the opportunity to visit the beautiful University Library. Founded in 1816, the library has seen several wars and suffered the consequences. In 1990 architects  Marek Budzyński and Zbigniew Badowski began the renovation of the Library, finishing works in 1999.
This building contains on its roof a beautiful botanical garden where is located this beautiful dome where Jairo took me these pictures ... Isn't it beautiful?
 
Durante mi estancia en Varsovia tuve la oportunidad de visitar el precioso edificio de la Biblioteca Universitaria. Fundada en 1816, la biblioteca ha conocido varias guerras y sufrido sus consecuencias. En 1990 comenzó su renovación de la mano de los arquitectos Marek Budzyński y Zbigniew Badowski, finalizando las obras en 1999.
Este edificio contiene en su tejado un precioso jardín botánico donde se encuentra la preciosa cúpula donde Jairo me tomó estas fotos... ¿No es precioso?
 

 Dress - Present from Aimi, thank you <3
Tights - Calzedonia (old)
Beret - Ebay (old)
Sunglasses - Asos
 

Sunday, October 12, 2014

Back to Warsaw: visiting the Soviet Military Cementery.


We spent my first day around Warsaw walking through the city toward the Soviet Military Cementery. After getting up and having breakfast, we headed to Zbawiciela square, but not before passing by the Pałac Kultury i Nauki (Palace of Culture and Science), one of the points of the city that I love and where we find one of the signs of the old Jewish ghetto wall.

Mi primer día en Varsovia lo pasamos paseando por la ciudad en dirección al Cementerio Militar Soviético. Tras levantarnos y desayunar, nos dirigimos a la plaza Zbawiciela, no sin antes pasar por el Pałac Kultury i Nauki (Palacio de la Cultura y la Ciencia), uno de los cónclaves de la ciudad que tanto me gusta y por donde encontramos una de las señalizaciones del antiguo muro del gueto judío.  





 Jairo loves this sweet, bajaderka; but I called it "little ball of poo"


Once in Zbawiciela's square, we visited Plan B, a bar full of graffiti that I liked a lot and where we had a well deserved beer (in my case with raspberry syrup) after the hike that we had stuck.

Una vez en la plaza Zbawiciela visitamos el Plan B, un bar lleno de grafittis que me gustó muchísimo y donde nos tomamos una bien merecida cerveza (en mi caso con sirope de frambuesa) tras la caminata que nos habíamos pegado.  










From here we went to eat at Prasowy, at Marszałkowska street; a landmark with 60-year history and where we ate wonderfully by just eight euros between the two of us. As you can see, the dishes were generous (I ordered a chicken with cheese sauce and potatoes, and the characteristic Mizeria salad; I also drink my first compote, which was very tasty). As a curiously, the logo of the local comes from a film that talks with humor about the milk bars (mleczny) and how they treat people in there, tying the forks with chains to the tables, so people won't steal them.

Desde aquí fuimos a comer al restaurante Prasowy, en la calle Marszałkowska; un lugar muy emblemático con 60 años de historia y donde comimos estupendamente por apenas ocho euros entre los dos. Como podéis ver, los platos eran generosos (yo pedí un pollo con salsa de queso y patatas, y la característica ensalada Mizeria, un plato muy típico; para beber probé por primera vez la compota, que estaba muy rica). Como curiosidad, el logo del local viene de una película en la que exageran, de forma cómica, cómo supuestamente en los bares de leche (mleczny) tenían que atar los cubiertos con cadenas a las mesas para que no se robaran.  









Once we finished eating, we tried to find an art gallery that, in turn, has a cafe, with the idea of taking a ​​coffee in it; but as we didn't find it, we just took a cappuccino in Pini; then we catched the bus and moved towards the Soviet cemetery.

The truth is that I didn't imagine the Soviet cemetery as it was, and I was pretty impressed. There were hundreds of graves, all marked with a star. It is said that more than 20,000 Soviet soldiers were buried here, having fought against the Nazi army during the World War II. In the breathtaking sculptures of entry can be read in Russian and Polish "To the memory of the Soviet Army soldiers who fell while liberating Poland from German occupation in the years 1944-1945."


Una vez terminamos de comer, intentamos encontrar una galería de arte que, a la vez, tiene una cafetería, con la idea de tomar un café en ella, pero al no dar con ella acabamos tomando un capuccino en Pini, para luego coger el autobús y encaminarnos hacia el cementerio soviético.

La verdad es que no me imaginaba el cementerio soviético así, y me impresionó bastante. Había cientos de tumbas, todas marcadas con una estrella. Se dice que más de 20.000 soldados soviéticos fueron enterrados aquí, tras haber luchado contra el ejército nazi durante la II Guerra Mundial. En las impresionantes esculturas de su entrada se puede leer en ruso y polaco
"A la memoria de los soldados del Ejército soviético que cayeron mientras liberraban a Polonia de la ocupación alemana en los años 1944 a 1945."












To end the day we walked to Polonez, Jairo's favorite bar, where I tried the most amazing black beer I've drunk so far. The place, located in Poznańska, was so cool; besides the great music it was curiously decorated ... and nothing better to end a long walking day than a beer and good company!

Para finalizar el día caminamos hasta el Polonez, el bar favorito de Jairo, donde probé la cerveza negra más rica que hasta ahora he bebido. El local, situado en la calle Poznańska, me encantó; además de poner una música genial estaba decorado de forma curiosa... ¡y nada mejor para acabar un día de caminata que una cerveza y buena compañía!




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